Luxación de rótula

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La luxación completa de rodilla es una lesión que debe de recibir atención médica inmediata, debido al peligro de las complicaciones secundarias. Se suele producir por un traumatismo de alta energía, pero también puede ser el resultado de accidentes menores como traumatismos deportivos, que muchas veces van acompañados de lesiones vasculonerviosas. En algunos casos, las luxaciones pueden ser reducidas de forma espontánea o por personal médico en el lugar donde se ha producido el accidente, de todas formas un episodio de luxación de rodilla no pasa desapercibido debido a la magnitud de la lesión. Es conveniente valorar cuidadosamente cada caso, identificar los problemas y decidir la conducta terapéutica adecuada para cada uno.

En la actividad deportiva suele ser relativamente frecuente padecer una luxación de rótula, en la que el tratamiento dependerá de si existen otras lesiones asociadas o de si existe luxación (desplazamiento completo) o subluxación (desplazamiento de menor envergadura).

Pero ¿ en qué consiste una luxación de rótula? La rótula es un hueso que se encuentra en la parte anterior de la rodilla y tiene la función de participar de su articulación principalmente para extender la rodilla y proteger a ésta de los golpes. Se habla de luxación de rótula cuando ésta se sale de su ubicación habitual, generalmente hacia el lado externo de la rodilla. Es muy frecuente que mientras se están realizando ejercicios, se pueda realizar un giro brusco de la rodilla y se sufra una sensación de que falta la rodilla, en ese momento la rótula se sale de su lugar produciéndose la luxación. En ocasiones, queda fija en la posición luxada, y en otros casos al extender la rodilla puede volver rápidamente a su posición habitual. También puede producirse una luxación de rodilla al recibir ésta un golpe directo que tenga la fuerza suficiente para desplazarla fuera se su sitio.

Los síntomas de una luxación de rodilla son dolor intenso, que aumenta al mover la rodilla, deformidad de la articulación (en algunos casos el paciente logra ver como se desplaza la rótula hacia afuera), incapacidad de movimiento, hinchazón o inflamación y en algunas ocasiones sangre dentro de la cavidad articular. Es aconsejable aplicar inmediatamente hielo en la rodilla, y durante el primer día de la lesión aplicar una compresa fría cada hora durante 10 a 15 minutos. Pasado el primer día puede aplicarse hielo en el área afectada cada 3 ó 4 horas durante 2 ó 3 días hasta que el dolor desaparezca. Se pueden usar analgésicos para paliar el dolor y la inflamación como el paracetamol o el ibuprofeno, eso sí siempre bajo prescripción médica.

Para el tratamiento de la luxación de rodilla se usará una maniobra para reducir la luxación y devolver el hueso a la posición inicial, se inmovilizará la articulación dañada, utilizando la cirugía en caso de presentar alguna fractura en la rodilla o de que se hayan producido daños en los ligamentos y finalmente terapia física para recuperar el movimiento completo de la articulación mediante intensas sesiones de fisioterapia. Algunas personas tienen más predisposición que otras para sufrir una luxación rotuliana debido a factores como debilidad e incoordinación muscular, laxitud ligamentosa y sobre alteraciones anatómicas de la tróclea femoral o de la rótula. Por ello, hay que tener en cuenta una serie de medidas preventivas para evitar sufrirla.  Antes de realizar cualquier actividad deportiva hacer siempre un calentamiento previo, realizar ejercicio para aumentar la flexibilidad de las articulaciones y la resistencia de los ligamentos, fortalecer la musculatura de las rodillas  mediante un ejercicio adecuado, utilizar siempre elementos de protección en las rodillas al realizar deportes de contacto, siempre utilizar un calzado cómodo y adecuado y finalmente evitar realizar la práctica deportiva en terrenos resbaladizos e inadecuados para prevenir caídas que puedan derivar en una luxación.

Para prevenir lesiones articulares y de huesos, muy comunes en deportistas por el mayor desgaste del ejercicio, en la gran mayoría de los casos es recomendable tomar un aporte de suplementos como son la glucosamina, condroitina, acido hialuronico, silicio, cartilago de tiburon y curcuma. Un buen producto que combina la mayoría de estos compuestos en una combinación muy acertada es este producto: http://www.suplments.com/healthaid-osteoflex-plus

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